Christian Bach: Simplemente... la mejor
   
  Christian Bach
  Cine: Sebastián Zurita en Ángel Caído
 


SEBASTIÁN ZURITA EN "ÁNGEL CAÍDO"



Aún sin terminarse completamente, pues se encuentra aún en la etapa de post-producción, la película “Ángel caído”, una original historia mexicana de ángeles y demonios que narra la eterna lucha entre el bien y el mal aquí en la Tierra, enmarcada por fantásticos efectos especiales con la más alta tecnología, ya genera grandes expectativas entre los adolescentes, no sólo por el género de ciencia ficción y fantasía que se aborda, sino por su protagonista, el joven actor y músico Sebastián Zurita Bach, quien debutará con un papel que dará mucho de qué hablar.

Consciente del gran peso que tiene su apellido, al ser hijo de los famosos actores Christian Bach y Humberto Zurita, lo cual lo mismo puede beneficiarlo que perjudicarlo, el actor de 21 años expresó que espera con el tiempo ser conocido simplemente como Sebastián Zurita y no que la gente y los medios lo ubiquen todo el tiempo como: “El hijo de...”.

En entrevista, Sebastián mencionó que participar en la cinta “Ángel caído” es una de esas grandes oportunidades que se presentan sólo una vez en la vida, pues considera esta película será un parteaguas en el cine mexicano. 

“Se han cuidado todos los detalles y se ha hecho una gran inversión. Es una historia fantástica en la que doy vida a Liut, un Sephyro, hijo de un ángel y un mortal, cuya misión es impedir que el Demonio consiga la Espada de Fuego que abre el portal del reino de los cielos”, comenta el actor. 

La oportunidad, dijo Sebastián, le llega en un momento donde se encuentra lo suficientemente maduro para balancear su carrera profesional de Administración de Empresas y Economía, que aún no concluye, con el camino de la actuación que inició la edad de nueve años en la telenovela "Cañaveral de pasiones". 

Si ya habías iniciado una carrera dentro del medio artístico, ¿por qué detenerla?
Mis papás querían que disfrutara mi niñez, decían que ya iba a tener suficiente tiempo para trabajar y optaron por darme una buena educación, dijeron que si realmente quería la actuación, iba a ser actor cuando fuera lo suficientemente maduro para poder llevar mis estudios y comprender el compromiso que implica subirse a un escenario o estar frente a una cámara de cine o televisión. De hecho, perdí un> semestre de la carrera por participar en el proyecto de “Ángel caído” y la consecuencia es que, si quiero recuperar el terreno perdido en la escuela, no tendré vacaciones de verano. 

¿Por qué una carrera profesional además de la actuación?
Porque uno nunca sabe qué pueda pasar en la actuación, puedes encasillarte en un personaje o no encontrar el que trascienda y no crecer, por eso es importante también crear otros proyectos alternos. 

¿Cómo llega el proyecto de “Ángel caído” a tus manos?
Un poco de rebote. Como saben, mi papá (Humberto Zurita) también forma parte del elenco de la película. Entonces, un día el director de la cinta, Arturo Anaya, un chavo de Aguascalientes, lo buscó para presentarle el proyecto y a él le encantó.

Entre tras cosas, Arturo le dijo que apenas estaba> haciendo el ‘casting’ para seleccionar a los protagonistas y fue cuando le comentó que necesitaba a una persona de entre 19 y 22 años y entonces mi papá le enseñó varias fotografías mías que tenía ahí en su oficina, y entre esas imágenes había una en donde estaba junto a mi hermano Emiliano, a quien le llevo una diferencia de siete años de edad.

Coincidentemente, en el guión de “Ángel caído” hay> un cambio de edad en el personaje principal, que es de siete años, así que al director le pareció muy atractivo el poder incluirnos a ambos. Durante dos días hicimos el ‘casting’ y un par de semanas después nos llamó Arturo para darnos la noticia de que nos quedábamos, de ahí comenzó la planeación. 

¿Qué tan complicada fue la filmación de “Ángel caído”?
Dos meses antes de empezar el rodaje, llegamos a vivir a Aguascalientes porque se tenían que montar las coreografías de los combates, hacer trabajo de gimnasio y comenzar los ensayos con el director. Por lo mismo que es una película épica lleva muchas peleas, efectos especiales, incluso se creó un arte marcial muy específico para la película. Mi hermano y yo ya teníamos conocimientos en tae kwon do y también habíamos estudiamos esgrima, lo cual sin saberlo nos ayudó mucho para desarrollar los personajes. Fueron dos meses de intenso trabajo, cuatro horas de actuación y cuatro horas diarias de artes marciales, además de dos horas de trabajo de mesa con el director para darle forma a los personajes. 

¿Éste es el personaje que esperabas como actor?
Yo creo que es el personaje que a cualquier actor le encantaría hacer. “Ángel caído” es una trilogía de tintes épicos en la que me tocó interpretar el rol protagónico y es un filme. La verdad, será un parte aguas en el género fantástico en el cine mexicano. Es una gran responsabilidad como actor novato, cuando empecé la película tenía 18 años y ahora tengo 21. Tienes mucho qué perder cuando eres nuevo: la inhibición a la cámara, a la gente y esas cosas que por más que haya estado tras bambalinas con mis papás, la cámara no se ponía encima de mí. 

¿Estás completamente convencido de que esto es lo que quieres?
El medio es extremadamente difícil, la gente tiene que entender que no por los ‘reality shows’ todo mundo puede ser artista, yo no sabía qué tan difícil era este medio hasta que me mudé a Los Ángeles y me di cuenta de que allá todos son actores y estan en busca de una oportunidad. La competencia es a nivel mundial. He estado nueve meses batallando, porque además no tengo el estereotipo del mexicano pero tengo el acento al hablar, no se me ha quitado, y eso que llevo viviendo cuatro años en Miami y hablando inglés toda mi vida.

¿Por qué ha tardado tanto tiempo en estrenarse “Ángel caído”?
Inicialmente la película se retrasó por falta de fondos, pero también el director tenía que tomarse el tiempo necesario para que la película quedara como tenía que quedar. El año pasado iba a salir y la verdad Arturo la detuvo porque sintió que los efectos no eran lo que él se había imaginado, y si ya nos habíamos tardado mucho tiempo en filmarla, no iba a salir a medias.
 

¿Cuál es el costo de la película?
Tengo entendido de que anda por ahí de los 3 millones de dólares. Se puede decir que es una película bastante cara para el cine mexicano, pues las pocas producciones que llegan a recuperar su inversión son las que por lo general no pasan del millón y medio de dólares. Tal vez a los gringos esa lana les resulte hasta ridícula para hacer una película de éste tipo, si embargo para poder hacerla nosotros, aquí en México, y sobre todo en Aguascalientes, en donde no existía la infraestructura necesaria para filmar una película, ha sido un sacrificio impresionante de todos, incluso hubo momentos en los que los propios actores se han tenido que patrocinar sus gastos. Todos le hemos puesto mucho corazón, sangre y sudor. 

¿Cómo surge la película?
Empieza siendo un libro y para atraer un poco más a la gente se crean también cómics, una estrategia de mercadotecnia como en Estados Unidos para atraer más público y que las distribuidoras nos den las copias necesarias para salir en todo el país. 

Independientemente de “Ángel caído”, ¿planeas hacer algo para televisión?
He tenido ofertas y las he rechazado. La televisión no es mi pasión, me gustaría más hacer teatro, pero creo que es para los grandes actores y aún me falta mucha experiencia para pararme en un escenario de esa magnitud. 

¿Qué proyectos tienes en puerta?
En cuestión de cine estoy trabajando sobre un guión que se llama “Me olvidarás”, es muy en el estilo de “El crimen del Padre Amaro”, y va a generar mucha polémica, desde la clase más baja hasta la más alta y, sobre todo en la religión.

Es tan controversial y fuerte, que incluso mi papá comentó que era uno de los mejores guiones que había leído en los últimos diez años. Es una película digna para que la compañía productora ZUBA (Zurita-Bach) se meta a producir otra vez cine, éste puede ser un buen regreso. Por otra parte, estoy enfocado a los negocios. Hay varias franquicias que quiero abrir, entre ellas, tres bares y una línea de ropa hecha por mexicanos, aunque esto todavía está en pañales, además de que no quiero descuidar la banda de rock. 

¿Qué nos puedes adelantar de “Me olvidarás”?
La película empieza conmigo en la cárcel, acusado de asesinato. Es un personaje protagónico, y también marca mi debut como productor, ya que yo fui quien inició los contactos. Ya tengo al productor ejecutivo, es con quien trabajé en la película “Desafío”. Por ahora el proyecto se encuentra en pre-producción y el último presupuesto que se manejó fue de un millón 700 mil dólares, el cual hay que bajar.

Si todo marcha bien, a finales de febero estaremos buscando una co-producción con España, ya tenemos cartas de intención con los actores Jorge Salinas y Rogelio Guerra. 

Regresando con “Ángel caído”, ¿ya han recibido alguna invitación para asistir a algún festival o muestra internacional?
Justo me acaba de dar la noticia Arturo Anaya de que nos invitaron a Japón, así es que mi hermano y yo nos vamos a lanzar; es una gran oportunidad, independientemente de que la cinta sea un gran éxito o no. La invitación se da con motivo de la celebración de los 400 años de relaciones entre Japón y México. “Ángel caído” está llamando mucho la atención y a los japoneses las fascina todo esto de los cómics y los muñecos de acción que, por cierto, también se crearán en torno a la cinta. 

Finalmente, ¿consideras que el apellido Zurita Bach te ha beneficiado o te ha perjudicado?
Yo creo que ambos. Te perjudica en el sentido de que nadie te quiere dar tu lugar, todo mundo piensa que todo lo obtienes por la familia y constantemente hacen comparaciones. La verdad, es algo que me da miedo, porque la gente tiene que entender que Humberto Zurita y Christian Bach tienen una carrera de muchos años y han forjado su trayectoria de una manera muy diferente a la mía.

Seguramente, en el estreno de “Ángel caído” voy a ser comparado como si ya llevara todos esos años de carrera. Me gustaría que la gente y los medios de comunicación me llegaran a valorar por mi trabajo y mi sacrificio, no por los apellidos que llevo. Ojo, no reniego de ellos, al contrario, es lo que más me llena de orgullo en la vida. Pero también, por el otro lado de la moneda, gracias a los contactos y al reconocimiento de que gozan mis papás en esta carrera, seguramente me van a llegar muy buenas oportunidades, y todo será cuestión de que esté lo mejor preparado para saber aprovecharlas.

Rogelio Segoviano 
Prensa: Ángel Caído

 
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